
This performance is born from a personal experience, but not an individual one. At the age of eighteen, I underwent cosmetic breast implant surgery. I did not decide freely. Like so many others, I was led by a culture that normalizes intervention on women’s bodies, that turns insecurity into business, that sells acceptance in exchange for a scalpel.
I was not the only one. I am not the only one. I was a victim of a cultural and social chain that begins long before the operating table: in the lack of information, in adult silence, in hegemonic beauty standards, in the mandate to “be desirable,” in the fear of not fitting in.

This work is an act of making visible. A way of speaking about what many of us remain silent about. A way of reclaiming the autonomy that was denied to me.
The performance stages not only the intervened body, but also the conditioned body—colonized by an external gaze. It opens a space for reflection on how culture, medicine, advertising, and even love can become tools of symbolic violence. This is not about judging those who choose to alter their bodies. It is about asking ourselves how much of that choice is truly ours.
Esta performance nace de una experiencia personal, pero no individual. A los 18 años me sometí a una cirugía estética de implantes mamarios. No lo decidí con libertad. Fui llevada, como tantas otras, por una cultura que normaliza la intervención sobre los cuerpos de las mujeres, que convierte la inseguridad en negocio, que vende aceptación a cambio de bisturí. No fui la única. No soy la única.
Fui víctima de una cadena cultural y social que empieza mucho antes de la mesa de operaciones: en la falta de información, en el silencio de los adultos, en los modelos de belleza hegemónicos, en el mandato de “gustar”, en el miedo a no encajar. Esta obra es un acto de visibilización. Una forma de hablar de lo que muchas callamos. Una manera de reclamar la autonomía que me fue negada.
La performance pone en escena no solo el cuerpo intervenido, sino también el cuerpo condicionado, colonizado por una mirada ajena. Propone un espacio de reflexión sobre cómo la cultura, la medicina, la publicidad y hasta el amor pueden ser herramientas de violencia simbólica. No se trata de juzgar a quienes eligen operar su cuerpo. Se trata de preguntarnos cuánto de esa elección es realmente nuestra.


Lady Fest, Barcelona, España 2016 La nave Cultural, Mendoza, Argentina 2017

Mendoza, Argentina año 2017